8 de abril de 2010

Noticias de Terry Pratchett (carta del 1 de abril)

El 1 de abril (no, no se trata de ninguna broma) Terry Pratchett publicó una carta en el sitio del ilustrador Paul Kidby, que suele utilizar para comunicarse con sus fans. Trata de la muerte, del suicidio asistido, de I Shall Wear Midnight, del nuevo trailer de Going Postal y de los pines del Mundodisco. A continuación incluimos una traducción de esta carta.


Amigos:

Jueves. Un momento de paz y tranquilidad inesperada que me permite seguir adelante y responder el correo. Incluso eso se hace difícil. Mi madre ha muerto, pero aún no está incinerada. Es un momento incómodo, temido durante años. Hay que llevar a cabo rituales para ahuyentar los malos espíritus y mantener a salvo el alma de los difuntos. Es un momento de pérdida, pero no de cicatrización, y estoy incómodo casi hasta en los genes.

Por lo menos el correo permite que me concentre. La montaña de correo lleva años enorme, pero desde la conferencia Dimbleby ha llegado a niveles estratosféricos. Una gran parte de las cartas y correos de los fans son fáciles de tratar. Son los nuevos los que llaman mi atención, como éste de la señora mayor que escribe: «Cuando la gente dice que las organizaciones en apoyo de las personas con discapacidad están en contra del suicido asistido, ¿a quién han preguntado? ¡A mí nadie me ha pedido la opinión! Personalmente, espero una muerte rápida e indolora venga como venga, pero creo que soy demasiado vieja para que me digan lo que tengo que hacer».

A continuación me llega un enlace al Liverpool Care Pathway (LCP). Para resumir, el LCP es una forma de permitir a los moribundos morir con comodidad cuando ha fracasado toda posibilidad médica. Consiste en rellenar un formulario, y quizá sea lo correcto, pero yo termino siguiendo la retahíla de objeciones de quienes no se quedarán contentos hasta que muramos todos rezando. Parece que hablen de una forma de eutanasia por la puerta trasera, o de una muerte asistida a escondidas o, por lo que se ve, de una autocaravana para Satanás y sus duendecillos.

Por supuesto, esto es Internet, y a esta gente le encanta Internet porque nadie te tose y no importa si te lo inventas todo. Puedes asustar y hacer afirmaciones hasta que revientes sin estar cualificado o sin tener que retractarte.

Ya que es inevitable que la gente muera en el hospital, yo creo, inocente de mí, que una formalización del proceso se ajustaría a estos tiempos tan estúpidamente burocráticos que vivimos.

El día se pone interesante gracias a un loco de atar, pero no hay tantos de esos como podría pensarse. Éste, sin embargo, es bastante desagradable. Son unas ocho páginas escritas con letra diminuta en un tono inconfundible. Por lo que puedo entender, voy de cabeza al infierno porque Dios me ama.

Es gracioso. Lo que ya no tiene tanta gracia es que en cada página hay varios dibujos de lo que parece ser Jesús, no sólo crucificado sino también eviscerado. Rob agarra la carta y la tira a la chimenea.

Y luego hay otra de una ex enfermera que se horrorizaba de ver cómo alimentaban a la fuerza a señoras mayores en un hospicio, pese a sus débiles protestas. Recibo bastantes cartas de ex enfermeras. Normalmente sus cartas no son para contarme lo bien que se vive en esos sitios.

Todo eso, por supuesto, sin olvidar las curas milagrosas para el Alzheimer a base de aceite de serpiente, las peticiones para firmar libros (la saga completa del Mundodisco en bolsillo está disponible AQUÍ) e invitaciones para dar charlas en escuelas a cientos de kilómetros con la excusa de que sólo me robará media hora de mi tiempo. Sin novedad en el frente.

Mira, ésta es nueva. Un médico me escribe para informarme de que los médicos y los hospitales saben lo que se hacen, y ponerse a debatir sobre cosas como la muerte asistida sólo complica el problema. No puedo responder, en primer lugar porque no ha incluido nombre ni dirección, y también porque prefiero que el tema siga siendo complicado.

Hay tres estados de EE.UU. y cuatro países en Europa donde la muerte asistida es legal en ciertos niveles. Sé algo al respecto, pero no lo suficiente. Tengo la intención de saber mucho más. Por lo que yo sé, las prácticas suelen involucrar al futuro paciente y a la profesión médica. Creo que una sociedad que funcione correctamente requiere algo más, lo que me lleva a otra carta, que me hace creer que hay gente para la cual hacer este tipo de cosas es un hobby. Alison Davis es una señora con una serie de enfermedades que la debilitan, y son todas desagradables. La han citado diciendo que hace muchos años estaba tan deprimida que hubiera optado por el suicidio asistido de haber estado disponible, y que ahora se alegra de no haberlo hecho.

Esta historia suele servir de argumento contra la muerte asistida para gente como la de la Care Not Killing Alliance. En realidad no es una buena razón contra la muerte asistida, sino contra la muerte asistida no reglamentada ni bien pensada. Todos los que apoyan con seriedad el tema creen que la muerte asistida sólo debe estar a disposición de las personas cuerdas (o al menos más cuerdas que el autor de la carta del Cristo eviscerado) y con una enfermedad intratable y terminal. Por lo tanto, una solicitud de muerte asistida por parte de la señora Davis habría sido rechazada cortés pero firmemente por el tribunal, a pesar de los sentimientos puntuales de esta señora. Desde el principio se ha previsto que el tribunal tendría, como parte de sus competencias, impulsar las alternativas y proponer un periodo de reflexión, además de cualquier otra cosa que se les ocurra a quienes saben más que yo.

Probablemente todo esto no se sabe, y es porque no existe un debate real sobre el tema, ya que el otro lado desaparece en la distancia gritando «¡Pendiente resbaladiza! ¡Pendiente resbaladiza!» y, a grandes rasgos, dando a entender que nos proponemos casi mandar a los ancianos y enfermos a las cámaras de gas.

Mi médico anónimo, más bien mosqueado, terminaba diciendo: «¿Por qué meterse en este lío? Seguro que usted tiene suficiente dinero como para no tener que preocuparse».

Bueno, espero que sea cierto para mí, pero seguro que no es cierto para todos. Además, no me he metido en este debate por eso. Y puedo identificar la oposición. Es la oposición a legalizar el voto de la mujer, el aborto, la extensión del sufragio y, en otra época, la oposición a dar analgésicos a las mujeres durante el parto, porque se suponía que tenían que pagar por «el pecado de Eva». La reina Victoria, famosa por su fecundidad, puso fin a tal tontería. Reconozco el tono de voz que tienen: son el director enfurecido porque la clase de quinto está respondona. No tienen vergüenza, porque saben que están en lo correcto, aunque, en ciertos casos, sean de derechas. Abucheos, burlas, difamaciones y, faltaría más, los argumentos ad hominem. Todo ello es su pan de cada día.

En todos los casos hubo un coro que venía a vaticinar el fin del mundo. Bueno, aquí estamos y, si el mundo se acaba, parece que será por otras razones. La gente como tú y yo no es de confianza. A la derecha no le gustamos porque no hacemos lo que nos dicen nuestros superiores, y a la izquierda no le gustamos porque sigue pensando que nos pasaríamos a la derecha a la mínima oportunidad si ganáramos la lotería. Y ambos creen que no debemos tomar nuestras propias decisiones, ya que podríamos equivocarnos.

Casi todas las decisiones que llevan a quitarse la vida son decisiones equivocadas.

Ayer por la noche, en la tele local trataron el tema de una pareja de ancianos que, temiendo su futuro, había decidido quitarse la vida asfixiándose con gases. Teniendo en cuenta que eran personas sensatas que habían debatido largo y tendido hasta llegar a su decisión, sospecho que ningún tribunal lo hubiera podido evitar. Aunque si hubieran podido recurrir a la muerte asistida gracias a un tribunal, no habrían tenido que recurrir a medidas tan desesperadas para acabar con sus vidas.

Se nos presenta una versión del juego «Engaña al profeta» de G.K. Chesterton. Los gobiernos y las religiones redactan normas que el obediente pueblo cumple, hasta que deja de hacerlo. El suicidio y la muerte asistida continuarán ocurriendo deseen lo que deseen sus detractores. Sabemos que la gran mayoría de británicos está a favor de que se permita hacerlo, en los términos que acabo de mencionar. Casi todos los políticos prefieren ignorar esto. Debo decir que me ha sorprendido mucho Ann Widdecombe. Siempre creí que estaba bien acabada, pero parece que le falta un hervor. Por un lado, no parece darse cuenta de que es legal hablar a favor de la legalización de algo que hoy es ilegal. De lo contrario, no existiría la política.

De todos modos, en un tono mucho más ligero, algo que es un bien escaso en estos tiempos, ya he escrito la palabra «Fin» en I Shall Wear Midnight, aunque el último borrador se ha retrasado por lo que podrían llamarse miserias humanas. No obstante, seguimos adelante.


Hemos ido a ver la adaptación completa de Going Postal en pantalla gigante, en las oficinas de Twentieth Century Fox en Londres. Debo decir que es excelente, y que los clacs están muy conseguidos... y no puedo decir más. De todas formas, la espera casi ha acabado: se emitirá en mayo, aunque no sé la fecha exacta todavía. ¿Tal vez alguien de la cadena Sky toma la decisión con una moneda al aire? Estamos recibiendo muchas consultas al respecto, y no, no va a haber una premiere oficial, ya que el presupuesto va a invertirse en publicidad en lugar de en bebida. Personalmente, habría optado por la bebida, pero parece que en los departamentos de marketing prefieren la publicidad. ¡PAREN MÁQUINAS! Sky nos acaba de enviar el último tráiler. ¡A disfrutar!

También estoy recibiendo muchas consultas sobre mi espada. Está acabada, pero ya daré detalles cuando el herrero nos envíe el pedigrí.



Más noticias: Stephen Sackur me entrevistó en BBC Hardtalk. Si estás en el Reino Unido, puedes verla en el iPlayer.

Y tengo que decir que, aunque pensé que el pin de las Costureras era excelente, el emblema del Gremio de ladrones es en realidad uno de mis favoritos, especialmente si tienes la suerte de haber conseguido uno de los que brillan en la oscuridad. Todo un detalle.

Espero volver a escribir pronto, cuando hayamos rebajado un poco la montaña de correo y hayamos vuelto de Cannes, a donde nos vamos Rob y yo en un par de semanas por el estreno de Going Postal.

Un abrazo,

Terry Pratchett

PD: Mirad cómo avanzan los trabajos de restauración de la iglesia de mi pueblo.

Texto e imágenes de la web de Sandra Kidby.

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3 Cartas al director:

Blogger Neo_Von decía...

Si Papá Puerco fue buena...como será la nueva peli!? Yo todavía estoy esperando a que salga el siguient elibro Debolsillo, porque ya que los tengo todos así no me voy a comprar otra edición distinta, además que son razonablemente mas baratillos que ta la cosa mu mala.

19:58  
Blogger An decía...

Amen

03:35  
Blogger Motxu decía...

Hola! Me encanta el blog! Os escribo porque hace más o menos un mes terminé mi proyecto de final de carrera de ilustración, el cual dediqué al fantástico mundo de discworld. He ilustrado algunas escenas de el color de la magia, si quereis pasar a hecharle un vistazo aquí lo encontraréis en mi blog:

http://motxuel.blogspot.com/search/label/Discworld

www.motxuel.blogspot.com

si conoceis otros blogs o páginas donde pueda colgarlo y promicionar al maestro Pratchett.

un saludo!!

01:05  

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